Por Consuelo Goeppinger
Una Ensalada de higos con queso de cabra artesanal y hojas verdes recién cosechadas. Un Carpaccio de locos, navajuelas y apio-palta. Y Alcachofas fritas con changles en vinagre y puré de manzana hinojo. Son algunas de las preparaciones que puedes encontrar en Taller 9215, en Chillán, uno de los mejores estrenos gastronómicos del año.
Se trata de un pequeño bistró ubicado en las afueras de la ciudad, que ofrece una cocina de territorio auténtica y bien ejecutada, en base a más de veinte productores y recolectores de la región del Ñuble y alrededores: Hongos silvestres de Coihueco, Jaibas de Caleta Rinconada, Corvina de Vegas de Itata, Chochas de Puerto Aldea y mucho, mucho más.


El proyecto de los cocineros santiaguinos Maira Briones y Joaquín Neira comenzó en Santiago en 2019, cuando realizaban cenas escondidas en su tiempo libre, en el patio de su casa. La pandemia los obligó a pausarlas hasta agosto de 2022, cuando decidieron irse a vivir a Chillán para iniciar una nueva vida. “Empezamos desde cero, nadie nos conocía”, cuenta Joaquín. “Comenzamos vendiendo delivery y después realizando cenas clandestinas”.
Les empezó a ir bien. El boca a boca hizo lo suyo, hasta que este año les llegó una oferta para ocupar el local donde están hoy, en las afueras de Chillán: un espacio luminoso y cuidado con capacidad para 60 personas, donde ofrecen pastas, arroces, ensaladas, carnes, guisos y postres que entremezclan producto, sabor y estacionalidad.






“Siempre nos llamó la atención la naturaleza, los oficios artesanales, entonces mezclamos nuestras vivencias y lo que nos gusta comer con muchos productos locales”, agrega Joaquín. “Nuestra propuesta es mostrarles a quienes vienen toda la riqueza que hay en la región”.
Aunque la carta cambia todo el tiempo, hay varios platos que casi siempre pueden encontrarse en la carta y que, por cierto, vale la pena probar, como el Crudo de res cortado a cuchillo con encurtidos caseros y tostadas ($14.500), los Pejerreyes fritos con papas nativas ($13.900) y el Ceviche caletero ($14.500), con trucha, navajuelas, pulpo y camarón chileno.
Y como están a punto de estrenar su patente de alcohol, además de jugos naturales, pronto también ofrecerán vinos y cervezas artesanales de la zona.
Ojo, que cada dos meses realizan una experiencia llamada “Cocinando Ñuble Outdoor”: un trekking de recolección en algún lugar natural de la región, que incluye comidas preparadas con lo que recolectan durante el recorrido. La próxima fecha se realizará la primera semana de octubre, más informaciones a través de sus redes sociales.
Taller 9215. Las Coles 2450, Camino a Cato Km 1, Chillán; Región del Ñuble. Martes a sábado de 10 a 22 horas, domingos de 10 a 16 horas. Más información en el IG @taller9215. Se recomienda reservar.


Replica a 8 mujeres jóvenes que suenan fuerte en la gastronomía – Vivir Para Comer Cancelar la respuesta