Por Consuelo Goeppinger
Pedro Andrade (39 años) está obsesionado con las pizzas. Pero no de cualquier tipo: solo las de estilo neoyorkino. Antes de abrir su propio local en Santa Isabel con Infante, en Providencia, trabajó durante tres meses en la pizzería de un amigo en Nueva York, recorrió más de cincuenta íconos pizzeros en ciudades como Filadelfia, Roma y Nápoles, y pasó seis años perfeccionando su receta. “Después de muchos ensayos y errores, llegué a una masa que me gusta mucho: crocante, salada, dulce y liviana”, cuenta Pedro, quien utiliza masa madre y fermentaciones largas para su masa.

Su obsesión pizzera viene desde su adolescencia en Nueva York, ciudad en la que vivió más de una década, hasta los 21 años. “Cuando llegué de vuelta, nunca encontré una pizza como las que comía allá”, dice.
En 2017 decidió tomarse las cosas en serio e inició una investigación que lo llevó a viajar por Estados Unidos y Europa: mientras probaba pizzas de distintos estilos, experimentaba afinando su propia receta. “En Italia probé de todo, las encontré muy ricas, pero no era lo que estaba buscando. La pizza neoyorkina es crocante, el crunchy de su masa es lo que la diferencia con la italiana”. El salto definitivo vino después de trabajar tres meses en Nueva York, en 2021, después de sobrevivir a la pandemia vendiendo pizzas a domicilio. Estando ahí se dio cuenta de que quería dedicarse a hornear. “Vi cómo era el servicio real de una pizzería”, dice Pedro. “Preparaba 60 pizzas por turno, fue como hacer un magister de pizzero”.






Tres años después, en mayo de este año, abrió oficialmente “Pedro es una pizza”. Un espacio sencillo, pequeño y al paso, con seis taburetes, decenas de fotos de pizzerías que ha visitado y de cajas de pizzas que le han fascinado: Fini Pizza, Joe’s Pizza y Lucia, entre otras. Al lado, una vitrina donde exhibe parte de las 14 variedades de slices disponibles cada día: Fugazzetta, Amatriciana, Hot pepperoni y más, a precios que bordean los $2.500 y $3.500.
“Mi pizza es estilo NY, pero más moderna, más de autor”, explica. “Le llaman Brooklyn style”.
Son delgadas, crujientes y equilibradas, con la cantidad precisa de ingredientes, e incluyen combinaciones con burrata, pollo frito bbq y pastelera de choclo, entre otros.
Entre las favoritas están la Nostálgica ($12.900), con tomate, aceitunas, orégano y ají verde, inspirada en las clásicas pizzas del tradicional Da Dino. Y la Paulie Gee ($12.900), un homenaje a uno de sus locales favoritos de Nueva York, que incluye generosas porciones de pepperoni, jalapeño y miel picante.
Aunque, cuenta Pedro, una de las más vendidas es la de Piña asada, una reversión de la controvertida pizza hawaiana, que aquí preparan con una base de crema de ajo, tocino, mozzarella y parmesano.
No cuenta con estacionamiento ni patente de alcohol.
Pedro es una Pizza. Avda. Santa Isabel 962, Providencia. Martes a sábado de 13 a 21 horas. Cuenta con delivery. IG: @pedroesunapizza. www.pedroesunapizza.cl


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